Lufthansa adapta avión para trasladar pacientes con ébola

01.12.14

Más de 700 empleados de Lufthansa se ofrecen como tripulantes voluntarios para vuelos de ayuda. La aerolínea ofrece instalaciones únicas en el mundo para el tratamiento a bordo. Este avión permite entregar un amplio tratamiento de cuidados intensivos y fue acondicionado en sólo diez días gracias al trabajo conjunto con el Instituto Robert Koch de Alemania

El Ministro Federal de Relaciones Exteriores, Dr. Frank-Walter Steinmeier, y el Ministro Federal de Salud de ese país, Hermann Gröhe, recibieron en representación del Gobierno de Alemania, el primer avión de evacuación del mundo para transportar y tratar a pacientes que sufren de ébola. El pasado 27 de noviembre, Carsten Spohr, CEO de Lufthansa, hizo entrega en Berlín de un avión Airbus A340-300 para que cumpla con su nuevo rol. 

A solicitud de la Oficina Federal de Relaciones Exteriores, Lufthansa Technik –una de las empresas que conforman el Grupo Lufthansa- se dedicó las últimas semanas a convertir lo que anteriormente fuera el avión de pasajeros “Villingen-Schwennigen”, para que pudiera ser utilizado en esta misión humanitaria especial. Con su nuevo nombre “Robert Koch”, ahora servirá como la única instalación del mundo para la evacuación de pacientes con enfermedades altamente contagiosas. 

A diferencia de las aeronaves menores que habían estado esporádicamente disponibles hasta la fecha, este aparato permite entregar un amplio tratamiento de cuidados intensivos a bordo. El Grupo Lufthansa estuvo en condiciones de llevar a término este emprendimiento tan complejo y técnicamente exigente tan rápidamente porque la aerolínea pudo aportar en un plazo breve un avión de largo alcance apropiado para las exigencias específicas de este proyecto. Como líder global en tecnología de aviación, Lufthansa Technik también cuenta con el bagaje de experiencia para instalar una amplia gama de interiores no estándar en las cabinas de los aviones para gobiernos, celebridades y el sector de viajes de negocios, y por ello se apoyó en esta experiencia para la construcción e instalación de la unidad especial de aislamiento en la cabina del avión.

La conversión del avión, que comenzó el 17 de noviembre en Hamburgo, se realizó en asociación con el Instituto Robert Koch (RKI). En el medio y en la parte posterior del avión de largo alcance se retiraron los asientos para pasajeros, las áreas correspondientes a cocina, baños y los depósitos de equipaje, los cuales dieron el espacio necesario para una unidad de aislamiento para el transporte de pacientes, rodeada de una carpa hermética con presión negativa. En su interior, los médicos pueden entregar los cuidados intensivos y tratamientos a los pacientes durante el vuelo, permaneciendo al mismo tiempo totalmente protegido. Dos carpas exteriores igualmente herméticas sirven como zona intermedia, de modo que puedan ingresar y salir con seguridad de la carpa de tratamiento. En la parte delantera de la cabina aún hay espacio para asientos para hasta para 19 pasajeros, de entre doctores, asistentes del RKI, técnicos de la carpa de aislación y un ingeniero de Lufthansa.

En poco tiempo, más de 700 pilotos y asistentes de vuelo de Lufthansa se ofrecieron voluntariamente como tripulantes de mando y de cabina para el proyecto humanitario “Robert Koch”, que tendrá una duración inicial de seis meses.